POR ENRIQUE A. SANCHEZ L.
Podría llamarse así a un nuevo Proyecto de Ley el cual cursa en el Congreso Nacional, donde la misma es un atentado alevoso a la dignidad nacional ya que esta le entregaría la soberanía nacional a otra nación por interés de poder extranjeros como es el gobierno de Washington, en una fragante intromisión en los asuntos internos de los pueblos libres.
La Cámara de Diputados con esta Ley llevaría la nación a una fusión que es lo que se viene buscando hace tiempo, ya que esto nos llevaría a la entrega de la soberanía nacional y la dignidad del pueblo dominicano, dándole así una nacionalidad a los nacionales haitianos como pretende el gobierno de Washington y en complacencia el presidente Luis Abinader donde aseguraría así su reelección por cuatro años más con el apoyo de los halcones de Washington.
Eso no debe permitirlo ningún dominicano que se sienta Duartiano y que se sienta libre y que defienda la soberanía de su nación pueda permitir semejante, criminal y alevosa Ley; con esa Ley de Migración donde nos quieren imponer una fusión con el país de Haití, dándole así a los haitianos una nacionalidad y una cédula de identidad para que así puedan acudir a las urnas a votar; ahora si es verdad que caben las famosas marchas Patriótica del Instituto Duartiano, aquellas que ustedes hacían, porque ahora está en juego el devenir histórico de la soberanía del pueblo dominicano, el que tantas sangres a costado y que en estos momentos de tantas incertidumbres donde se encuentra en juego la dignidad de la nación dominicana, no podemos quedarnos cruzados de brazos y ver transcurrir el caminar en nuestras calles del féretro de la nacionalidad dominicana mancillada por un Congreso de traidores y criminal, alevoso y enemigo de la nación dominicana, y de un gobernante ajeno a los problemas por los que estas pasando en este momento la nación dominicana; y del sentimiento digno que nos legaron los padres de la Patria, los cuales nos dieron una nación libre y soberana de nación extranjera alguna.
En vista de que en el país hay descendientes de la estirpe del Padre de la Patria como los Duartes de San Francisco de Macorís; los cuales vienen de la descendencia de Dionisio Celestino Duarte, tío del Padre de la Patria Juan Pablo Duarte.
Por eso repito y lo digo una vez más como lo dije en mi artículo anterior que nuestro país es huérfano de una verdadera oposición que no sienten el clamor de su pueblo; los cuales se dedican a defender las compras de algunos de su seguidores que se van a otros partidos, gentes así no tienen valor alguno y no le prestan atención a los verdaderos reclamos y defensa que necesita la nación dominicana en estos momentos, por ser este el momento más difícil por el que está atravesando nuestro país; por ellos digo que aquí no hay oposición, los cuales no han enfrentado la situación en la que está envuelta la Patria, ya que, a ellos no le importa que entreguen la nación dominicana a otra nación extranjera, porque los mismo no tienen dignidad, entonces no tiene valía, no representan al pueblo; no defienden su bandera, no defiende su honor. Por eso lo mismo no merece que ningún ciudadano dominicano le preste su voto, porque en los momentos que la Patria necesita de sus verdaderos hijos ellos no dicen presente.
Porque la dignidad de los pueblos descansa en las grandezas de sus hombres y estos no la tienen, porque la hora hoy es de grandes decisiones.

