POR: ENRIQUE A. SANCHEZ L.
Una nación detenida en el tiempo con una arritmia histórica que no la deja avanzar en su desarrollo político y sus derechos Constitucionales.
Hasta el mismo origen de su nombre cuando los aborígenes ‘’ arawak’’ de Venezuela, le pusieron ‘’Quisqueya’’, a la isla entera, como de igual manera así nombraron a Cuba: ‘’Siboney’’; Puerto Rico: ‘’Borinquén’’. Después del mal llamado descubrimiento de América a esta le ponen los descubridores ‘’La Hispaniola’’; pero eso no se detiene ahí esa arritmia histórica continua cuando nace la nación en 1844 ha esta se le fundó con el nombre de República Dominicana; pero dicho nombre proviene de la orden religiosa de los Dominicos (entonces seríamos los perros del señor); igual que su Capital Santo Domingo, el cual proviene del Sacerdote Santo Domingo de Guzmán.
Una nación que busca su destino a costa de muchos sacrificios y sangre, pues no hay duda que nuestra nación a seguido luchando por lograr sus libertades y sus derechos soberanos.
Somos una isla compartida con un peligro latente fronterizo. Pues hoy esa misma nación está envuelta en un conflicto de violencia armada.
A las que le llaman bandas de delincuentes armados, entonces cuál es la verdad de todo esto, ante un pueblo con hambre; un pueblo arropado por la miseria, el hambre y la explotación, hoy se le llaman delincuentes.
Pero mirándolo bien esta situación podría repercutir en nuestra nación porque estamos en la misma situación, como los están los demás pueblos de América, porque es una política asfixiante de este sistema neoliberal, y de esta política totalitaria, la cual llevaran a estos pueblos aun caos de ingobernabilidad porque ya no aguantan más por la corrupción, el robo y el desfalco que tienen estos gobiernos explotadores, estos gobernantes títeres del imperialismo que lo que predican es la guerra y no las soluciones a los problemas sociales que envuelven a estos pueblos en una arritmia histórica.

