DE LA ESTEPA VERDE AL ROJO DE LA SANGRE

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POR: AUGUSTO DUARTE CAMILO.

No hay duda, que este  Continente desde los tiempos de la Inquisición de Tomás  Torquemada hasta  el Capitalismo Satánico, denunciado por el Papa Francisco; es un hito que marca la historia desde esos tiempos hasta el día de hoy, cabe señalar que encontramos una América que parece estar en un estado de amemado, asimplado, alelado y pendejo, pues no reacciona ante la envestida de un Sistema Político que lo tiene subyugado y en un estado cataléptico que no le permite que este reaccione para enfrentar con decisión cual lo hizo Espartaco cuando rompió las cadenas que lo ataban y lanzo su lanza al pecho de los opresores en busca de romper esas ataduras en la que estaban sometidos.

Pues no hay duda que el vecino pueblo haitiano es una copia fiel de la lucha Espartana en busca de sus derechos libertarios como aconteces hoy en otros países de América y de Europa. Quiero señalar con esto que siento mucha penas  que mi pueblo no tenga el valor y el coraje de levantarse como se levanto el padre Dolores en México, y como el bramido de los cañones de Ayacucho y los clarines de Boyacá.

Pues fue muy bien lo señalado por el Presidente Gustavo Petro de Colombia, en su discurso ante ONU, que venimos de la  belleza de una América ensangrentada y envenenada, estos señalamientos hechos por Petro, no tienen ningún desperdicio pues es esta la cruda realidad que está viviendo nuestra América en busca de su liberación económica, que repito, que el baño de sangre que le cambio el color a la estepa verde por el rojo de la sangre, no hemos podidos librarnos de tanta ignominia y atrocidades impuestas de los que con cadenas nos aprisionan,  cuándo será que América se levantara y le hará justicia a sus opresores que como la noche del colibrí la tiene sembrada de hambre, miseria y harapiento cercada por la muerte y la sombre de la noche.

Entonces si el pueblo dominicano no toma la decisión de liberarse, pues sin lugar a duda, que seremos eternamente esclavizados por un sistema de una oligarquía empresarial totalitaria y una elite dominante.

Seguirán las praderas de esta América herida de muerte, teñida con el color rojo de la sangre.

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